Mujeres trans en el deporte olímpico

Recientemente el Comité Olímpico Internacional (COI) anunció sus nuevas políticas de protección al deporte femenino en las competencias olímpicas.

La medida anunciada detalla que sólo las mujeres biológicas podrán competir en esta rama, es decir, las mujeres transgénero quedarán fuera de las competencias olímpicas femeniles a partir de Los Ángeles

2028.

De acuerdo con el comunicado compartido por el Comité Ejecutivo, el COI considera que el gen SRY “constituye una prueba precisa de que un atleta ha experimentado un desarrollo sexual masculino”, por lo que para ser elegibles y participar en la justa olímpica femenil deberán someterse a una prueba de detección del gen SRY que deberá ser negativa.

Para llegar a esta determinación, el COI tuvo que realizar diversos análisis y consultas con expertos en deporte y medicina. Todas estas investigaciones surgieron a partir de diversas polémicas respecto a la participación de estas atletas en las competencias de mujeres biológicas.

El caso más reciente fue el de la boxeadora argelina Imane Khelif quien ganó el oro olímpico en París 2024, pero antes de ella, hubo más atletas trans que participaron en justas olímpicas.

Por ejemplo, en Tokio 2020, la futbolista canadiense Quinn se convirtió en la primera mujer transgénero o no binaria en competir en unos Juegos Olímpicos y convertirse en campeona olímpica con la medalla de Oro.

Quinn se sometió a una cirugía de cambio de sexo previo a Tokio, además, en septiembre de ese mismo año hizo pública su condición de género.

En ese entonces, la FIFA externó su felicitación a Quinn “por haber mostrado su condición y estar orgullosa de ella”.

quinn-tokio-2020 Getty

También en los Juegos de Tokio 2020, la pesista neozelandesa, Laurel Hubbard compitió en la categoría de más de 87kg en halterofilia femenina, sin embargo, ella no logró colocarse una presea ya que fue eliminada tras un intento fallido de levantamiento de 120 kg y dos esfuerzos más en levantando 125 kg.

Laurel Hubbard

Estas atletas tuvieron la oportunidad de participar en sus disciplinas en la rama femenil debido a que en 2015 el COI modificó sus reglas permitiendo la participación de atletas transgénero siempre y cuando sus niveles de testosterona estuvieran por debajo del límite permitido.

Tras el triunfo de la boxeadora Imane, quien se convirtió en la primera atleta trans en llevarse un oro en esa disciplina, se reavivaron los debates y análisis sobre la participación por género en los Juegos Olímpicos, cuya conclusión fue recuientemente anunciada y descartó más participaciones de la comunidad trans en la rama femenina.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *